Santiago Pardo: Mi experiencia en el Cross de Edimburgo.

Unos meses atrás, al poco de comenzar la andadura en este blog, nuestro compañero Raúl Casado contactó vía Twitter con un chico que se ofreció a colaborar con nosotros. Un atleta que fue recientemente internacional con España en el Europeo de cross y que acaba de estar representando a Europa en el cross de Edimburgo en categoría Junior. Hablamos de Santiago Pardo, probablemente uno de los fondistas con más futuro en nuestro país. Además tenemos que añadir una noticia, y es que a raíz de esta colaboración, Santiago se ha animado y va a ser un colaborador habitual de nuestro blog!!

Antes de dejaros su artículo, os contaré que Santiago, Madrileño y de 17 años, pertenece al club Playas de Castellón y entrena con el gran Eugénio Barrios. Su prueba favorita es el 3.000 aunque este año quiere centrarse en el 5.000. En los pasados europeos de cross fue el primer español en meta llegando 23º en categoría Junior, siendo el más joven de nuestros representantes y dando a demostrar sus cualidades.

Santiago Pardo representando a Europa en el cross de Edimburgo

Aquí os dejamos su artículo:

Mi regalo de navidad este año vino con retraso, un retraso que la verdad perdono teniendo en cuenta de lo que se trataba, fue un regalo que puede que muchos no sepan valorar, pero todas aquellas personas que entrenan cada día por cumplir sus sueños si que lo harán: me convocaron para el cross de Edimburgo.

¿El cross de Edimburgo? Sí. Es un campeonato de campo a través en el cual van los 6 mejores de USA, Gran Bretaña y de la selección europea, esta última fue a la que tuve el enorme placer de representar. Me metí por los pelos, nunca mejor dicho, ya que había quedado 8 del 95/96 (categoría Junior) e iban los 6 mejores. Sin embargo, 1 de ellos era inglés (por lo cual iba con Gran Bretaña) y el otro, al cual se lo agradezco, se lesionó dos semanas antes del campeonato.

Llegó el viernes 10 de Enero, día antes de partir, y la verdad es que el viaje no empezó del todo bien… Al llegar al aeropuerto me di cuenta que mi padre me había entregado su pasaporte en lugar del mío… así que tocaba ir corriendo hasta la comisaría de policía, que estaba encima en otra terminal, y hacerse un pasaporte de urgencia. Tras solucionar el problemilla y hacer un par de rectas para coger chispa antes de salir para allí jejeje ya podíamos despegar la expedición española, la cual estaba formada por: Alemayehu Bezabeh, Mohamed Marhoum, Tania Carretero y yo. El primer vuelo que nos tocaba coger era para Amsterdam, comer allí, y luego hacer escala a Edimburgo.

La curiosidad de aquel día, a mi parecer, fue que en el control de pasaporte, Bezabeh se encontró con unos problemas en el pasaporte, teniendo que verificar unos datos con la policía holandesa. Por lo tanto, los tres que quedábamos nos fuimos yendo a comer. Fuimos a un self-service y comimos los spaghettis que obviamente tocaban comer para darnos energía de cara a mañana… pero para mi sorpresa, media hora más tarde, nos encontramos a Bezabeh, con una bandeja del Macdonalds, listo para meterse en el cuerpo… ¡una doble cheeseburger con patatas grandes!  Si señor.

A partir de allí, hasta Edimburgo fue según lo previsto. A las 16.05 pisamos tierras escocesas, donde nos esperaban miembros de la organización para llevarnos en furgoneta hacia el hotel, donde nos hospedábamos los equipos. A mi me tocó, curiosamente, con el único compañero de habitación con el que no podía comunicarme, el francés de origen marroquí: Mehdi Belhadj (Junior). Nuestra relación no fue fácil jejeje estaba empeñado en que debía llevar clavos del 15 para competir al día siguiente, cosa que no iba a hacer ni en broma. Mucho clavo para tan poca pierna… Después de media hora intentando explicarle que los españoles corremos con los del 9 como mucho, nos llamaron para ir a por la ropa, la cual me decepcionó bastante si os soy sinceros. Pero que ellos mismos admitieron que fue un error propio, pues tuvieron un problema con el sponsor que tenían, y tuvieron que tirar de ingenio. Espero que si tengo la oportunidad de que me seleccionen el siguiente año, solucionen eso y poder presumir de ropa como Dios manda en la vuelta a España jejeje.

La cena, fue cuanto menos curiosa, pues los españoles fuimos los últimos en ir a cenar, ya que la charla técnica era a las 8 y cenar antes en España es pecado, como todos sabéis. El resultado fue, que quedaban solo 4 patatas, una para cada uno… Eso si, cuando vieron esto los de la organización, nos invitaron a cenar a los españoles al restaurante de abajo, como siempre, los españoles los más listos, aunque por poco los más tontos jajaja. Me tomé arroz con risotto y una tortilla francesa, ya estaba listo para mañana.

Llegó el día, a las 8.30/9 bajé a desayunar, debido a que corríamos a las 12 y había que hacer bien la digestión, cosa que tarda más el día de competición. Me tomé mi desayuno de siempre antes de salir a correr fuerte, dos tostadas con mermelada, un zumo de naranja y un par de cafés. En lo último estuvo el fallo del día, el café que me dieron no me sentó mal, me sentó peor (A Marhoum le pasó lo mismo). Eran las 10.50, justo antes de salir a calentar en el circuito, y madre mía, tenía que ir al baño cada dos por tres. En el calentamiento me sorprendió, pues no me sentí para nada mal, y empecé a pensar en que hoy tenía que intentar dar ‘espectáculo’ por así decirlo. Con un frío glaciar, me tocaba partir hacia cámara de llamadas, con mis clavos del 9 acompañándome, por supuesto. Mientras hacia rectas, notaba como mi barriga me empezaba a traicionar, y me acordé de la madre de la camarera que me había servido el café.

¡BANG! Empezó la carrera, salí en segunda fila, pues nos pusieron a los equipos en filas de 3. A los 200 metros, ya iba primero, poniendo un ritmo rápido ya desde el principio. Además, iba motivado ya que un coche con una cámara enorme (a lo safety car en la Formula 1), nos siguió a lo largo del recorrido (menos en las cuestas y saltos en el cual se metía en el medio). Al paso del primer kilometro, ahí seguía dando la cara, pero eso no duro mucho, pues no sabía que el segundo kilometro de cada vuelta tenía todos mis puntos débiles juntos: cuestas, saltar ríos y viento en contra, peor imposible. Al paso de la primera vuelta, ya iba el 11 o así, pegadito al cuarto europeo, pues sabía que ese era mi objetivo, puntuar. Aguanté esa vuelta como pude, que las cuestas me dejaron asustado, y en el kilometro 3,5 me vine arriba, pegando un cambio muy muy fuerte, colocándome el tercero en la general, hasta que a falta de 1500 metros, cuando empecé a ver a lo lejos las cuestas y veía que iba justito, pinché. Me empezaron a pasar de uno en uno en cada cuesta, hasta llegar a meta en el puesto 9, siendo el 4º de la selección europea. Como dije en Twitter: “Morí matando”.

Me quedó con una experiencia increíble, con el placer de haber visto corriendo a Kenenisa Bekele, a pesar de que no está, ni de lejos, a su verdadero nivel. Y habiendo podido compartir muchos buenos momentos con atletas muy buenos, muchos de ellos llegarán muy muy lejos, y aún mejores personas, que aunque suene a tópico así es.

Prometo dar guerra para volver el siguiente año, pues aun seré Junior y esto es algo que quiero repetir. Habrá que seguir entrenando para conseguirlo, es decir, ¡voy a parar de escribir para ponerme a ello! ¡Hasta luego!

Escrito por: Santiago Pardo

Os dejamos también por si queréis echarle un vistazo la entrevista que le hicimos hace un par de meses http://desdelostacos.wordpress.com/2013/12/03/entrevista-a-santiago-pardo

Alberto Rodríguez

Intento de atleta y marchador. Toledano acogido en Madrid. Se supone que soy el que manda aquí. Se supone. Tw: @Albertobe7

2 comentarios sobre “Santiago Pardo: Mi experiencia en el Cross de Edimburgo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *