Merlene Ottey, la velocista eterna

Merlene Ottey es una de las grandes leyendas de nuestro deporte y desde luego un ejemplo de longevidad deportiva.

Su palmares lleno de éxitos y medallas, aunque la mayoría de bronce, lo que le hizo adquirir el mote de Miss Bronce.

Pero a pesar de fallar en muchas finales, su carrera es incuestionable, llena de grandes marcas y triunfos.

A día de hoy es la atleta con más metales en campeonatos del mundo con 14 y tiene el récord de cualquier atleta al participar hasta en 7 Juegos Olímpicos.

Nacida en Jamaica en 1960, pronto se intereso en el atletismo y ya de pequeña empezó a participar en pruebas locales de su país.

Pero su deseo de convertirse en gran atleta llego al ver como en los Juegos de Montreal 76, Donald Quarrie se proclamaba campeón de los 200m, convirtiéndose en un gran ídolo en Jamaica.

Y en 1979 se traslada a Estados Unidos, becada en la universidad de Nebraska para enrolarse en el equipo de atletismo.

Ese mismo año debuta en una competición internacional en los Juegos Panamericanos en Puerto Rico, donde consigue un bronce en el 200 y una plata con el relevo del 4×100.

La corredora jamaicana en sus inicios.

Al año siguiente con tan solo 20 años, disputó los Juegos de Moscú 80, donde se dio a conocer conquistando la medalla de bronce en los 200m y convirtiéndose así en la primera mujer no solo jamaicana, sino también caribeña, de toda la historia en ganar una medalla olímpica.

Hay que recordar que en estos juegos no estuvo la delegación americana debido a la guerra fría.

Su primer oro llegaría en los Juegos de la Commonwealth del 82, también en los 200m, además también se llevo la plata en el 100 y el bronce en el 4×100.

En 1983 se disputaron los primeros campeonatos del mundo al aire libre de atletismo en Atenas.

En una final de mucho nivel, Ottey consigue la plata, solo por detrás de la genial alemana Marita Koch.

Además se llevo el bronce en el relevo del 4×100.

En 1984 disputo sus segundos juegos, los de Los Ángeles.

En esta ocasión debido también a los problemas de la guerra fría y los boicots olímpicos faltaban las atletas orientales y Ottey tenia como grandes rivales a las norteamericanas.

Logro dos bronces en 100m y 200m, por detrás de las velocistas americanas, que se mostraron intratables en su casa.

En 1985 bajo por primera vez de los 11 segundos en los 100m, algo que conseguiría hasta en 67 ocasiones, lo que la convierte en la atleta que más veces lo logró.

Ese mismo año consiguió también bajar por primera vez de los 22 segundos en los 200m.

En los mundiales de Roma 87 obtuvo dos nuevos bronces más en los 100m y 200m, pruebas dominadas por la alemana Gladisch.

Siempre un placer ver correr a la jamaicana, con una gran elegancia en la pista.

Por aquella época es cuando se le empezó a conocer por “Miss Bronce”, ya que casi siempre se llevaba ese metal partiese o no como favorita.

En el 88 disputó los Juegos de Seúl, sus terceros ya. Las cosas no fueron también para ella en esta cita, y contra todo pronostico quedó eliminada en los cuartos de final de los 100m.

Y en una de las carreras más maravillosas de todos los tiempos, fue 4 en el 200m.

Fue la carrera más rápida de la historia, con Florence Griffith marcando el surrealista 21,34 y llevándose el oro.

La plata fue para la Jamaicana Grace Jackson con un tiempazo de 21,72 y el bronce para la alemana Dreschler con 21,95.

Ottey también bajo de 22, lo que en cualquier otra final le hubiera asegurado una medalla, en esta ocasión solo le valió la doloroso medalla de chocolate, el cuarto puesto.

Vídeo de la gran final de 200 en Seúl.

Es la única vez en la historia que cuatro mujeres bajan de los 22 segundos en una carrera de 200m.

En los mundiales Indoor de Budapest 89 conquisto el Oro en los 200m, además de llevarse un bronce en el 60m.

En el año 90 llegaron grandes marcas por parte de la estrella jamaicana.

Por primera vez en su carrera lidero el ranking mundial tanto en 100m como en 200m y además con unos registros excepcionales.

Consiguió 10,78 en Sevilla y 21,66 en Zurich, lo que la convertían en la segunda mujer más rápida de la historia tras Griffith, ya retirada por aquel entonces.

Ese año hizo también doblete en los juego de la Commomwealth, llevándose el oro en el 100 y el 200.

Imponiéndose en los juegos de la Commonwealth del 90.

Ottey estaba atravesando por el mejor momento de su carrera y en Marzo del 91 batió en Alemania el récord mundial de los 200m en pista cubierta con una marca de 22,24, que a la semana siguiente repitió en los mundiales Indoor de Sevilla, lo que valió el oro. También fue plata en los 60m.

En verano volvió a ser la líder clara del ranking en 100 y 200, por lo que se presentaba a la cita mundialista de Tokio 91 como máxima favorita en ambas pruebas.

En 200 hizo la mejor marca de su vida y que a día de hoy sigue siendo la tercera mejor de todos los tiempos con 21,64 en Bruselas.

Llevaba dos años sin perder un 200 y desde Seúl 88 no perdía un 100. Además sus grandes rivales ya no estaban y todo estaba despejado para que dominase la velocidad en Tokio.

Pero una hasta la fecha desconocida alemana, Krabbe sorprendió a todos consiguiendo hacer el doblete de 100 y 200 y dejando a Ottey una vez más con dos bronces.

A pesar de esa gran decepción, Ottey consiguió su primer oro mundialista al aire libre al ganar sorprendentemente el 4×100 con Jamaica, ayudado por la descalificación de las americanas en semifinales.

El año 92 empezó genial para ella, batiendo el récord mundial de los 60m em Madrid y convirtiéndose en la primera mujer de la historia en bajar de los 7segundos, con un crono de 6,96.

Se aproximaban sus cuartos juegos, los de Barcelona 92. Y todo hacía prever que finalmente conseguiría su ansiado oro olímpico y podría quitarse ese apelativo de arrugarse en los momentos importantes.

Llegaba en plena forma y como máxima favorita a la cita, después de acreditar una gran marca de 10,80 en los 100m en Salamanca.

Por si fuera poco, no estaban ya ninguna de sus grandes rivales y todo apuntaba a la victoria de la jamaicana.

En una de las finales más apretadas de la historia, Ottey solo pudo ser quinta en los 100m, prueba ganada sorprendentemente por la americana Gail Devers.

Una vez más en el momento clave, llegaba la derrota.

En el 200 tampoco pudo ganar, aunque al meno pudo llevarse la medalla de bronce en una prueba vencida por la también americana Torrence.

Por si esto fuera poco, el relevo jamaicano no pudo completar su prueba por la lesión de una de sus componentes, por lo que Merlene salía de otras olimpiadas con una gran decepción.

Pasaban los años y las decepciones, pero después de ya 13 años al máximo nivel Merlene seguía entrenando y compitiendo con las mismas ganas del primer día.

En el 93 en Lievin, Francia se convirtió en la primera mujer de la historia en bajar de 22 segundos en los 200m indoor y estableció un récord del mundo todavía vigente parando el crono en 21,87.

Ya en verano se celebraba el campeonato del mundo de Stuttgart 93.

A sus muchos fallos también se le sumaba la mala suerte en estos grandes eventos, ya que en la final de los 100m, tras un final apretado Ottey y la vigente campeona olímpica Devers entraron igualadas en meta con un crono de 10,82.

Tras varios minutos en la pista esperando la revisión de la PhotoFinish salió que Devers había vencido por una única milésima, 10,811 contra 10,812.

Tres día después llegaba la final del 200 y tras otro final muy igualado Ottey, conseguía al fin su primer oro individual en una gran competición al aire libre.

Derroto por tan solo 2 centésimas a Gwen Torrence, actual campeona olímpica. 21,98 para la jamaicana por 22,00 para la americana.

Ademá con el bronces obtenido en el 4×100, la jamaicana se marchaba de Stuttgart con 10 medallas en campeonatos del mundo, pero solo dos de oro.

En invierno del 95 se proclamo campeona del mundo de los 60m en Barcelona, al fin era campeona de una prueba de la que era en aquel momento plusmarquista mundial.

En verano se presentaba con 35 años ya pero de nuevo favorita en los mundiales de Goteborg 95.

Otra vez se le escapo el título de 100m, esta vez le privo de ello una Torrence más especialista en 200 que en 100. Ottey tuvo que conformarse con una nueva plata.

Eso sí, días después mantuvo su condición de campeona del mundo de los 200m, llevándose el oro por delante de las rusas Privalova y Malchugina.

Además con el relevo 4×100 sumo otra medalla de plata.

En el 96 participaba ya en sus quintos Juegos Olímpicos, los de Atlanta. Pocas veces se ve a un velocista con 36 años llegar entre los favoritos, pero Merlene seguía en una gran condición física y sabía que era posiblemente su última oportunidad para lograr el ansiado oro olímpico.

Definitivamente parecía que existía alguna maldición sobre la buena de Ottey, que otra vez sucumbía en la PhotoFinish con Devers en la final del 100, ambas con 10,84.

Merlene en el podium de los juegos de Atlanta.

En los 200 también se llevo la plata, no pudo con Perec, la francesa fue una de las sensaciones de los juegos, al conseguir el difícil doblete del 200 y el 400.

En el relevo 4×100 consiguió su tercera medalla de los juegos, esta de vez de bronce.

Tras 5 juegos, 7 medallas pero ninguna de oro.

Ese mismo año después de los juegos hizo 10,74 en los 100m de Milán, su mejor marca y en aquel momento segunda mejor marca de la historia.

Ottey consiguiendo su mejor marca personal en 100m, en la prueba de Milan.

El año siguiente en los mundiales de Atenes 97, su rendimiento fue un poco a menos. Fue séptima en el 100 pero se llevo el bronce en los 200.

Esta fue su última medalla en un campeonato del mundo, con 14 es la atleta con más medallas en los campeonatos del mundo.

En el 98, lejos de pensar en retirarse se traslado a entrenar a Europa, más concretamente a Eslovenia.

Pero en el 99 le salpicó un tema complicado como el dopaje. A pocos días de iniciarse el mundial de Sevilla, salto la noticia de que la jamaicana había dado positivo por nandrolona en una prueba en Suiza.

Fue suspendida con 2 años, lo que para muchos suponía fin a su carrera, ya que Ottey tenía 39 años por aquel entonces.

Lejos de rendirse o retirarse, la jamaicana defendió su inocencia y finalmente la IAAF le quitó la sanción por falta de pruebas.

El 2000 fue otro año muy complicado para Merlene, ella había preparado sus sextos juegos, los de Syndey.

Ottey, ya con 40 años, había desestimado los 200m y preparado en exclusiva los 100m.

Pero en los trials jamaicanos fue cuarta, lo que hacía que solo pudiera participar en el relevo.

Sin embargo la federación jamaicana en una polémica decisión, incluyo a Merlene en el equipo del 100 y excluyo a la vencedora de los trials Dowdey.

Esto hizo que la delegación jamaicana se enfadase y protestase por la injusticia, tratando incluso de que Ottey fuese excluida de la villa olímpica.

Participo finalmente en el 100 donde se quedo muy cerca de la medalla, fue cuarta, lo cuál con 40 años era un gran resultado.

Ottey en Sydney 2000, con 40 años y aun dando guerra.

Con posterioridad la descalificación de Jones por dopaje, le otorgó la medalla de bronce.

Además se llevo su última medalla olímpica con la plata del 4×100, donde fueron vencidas por las sorprendentes bahameñas.

Después de todo lo ocurrido en esos juegos, Ottey anunció que no volvería a competir para Jamaica y renuncio a los mundiales de Edmonton en 2001.

En 2002 se nacionalizó eslovena y en 2003 participaba en sus última mundiales, los de París, representando a Eslovenia.

Fue eliminada en semis de los 100 y cuartos de los 200.

En 2004, con la friolera de 44 años, participó en sus séptimos Juegos Olímpicos, los de Atenas.

Y corriendo contra atletas que perfectamente podrían ser sus hijas, se quedó a un paso de disputar la final del 100. Quedando quinta en su semifinal, donde cuatro pasaban a la gran final.

En el 200 no pudo pasar de cuartos.

Ponía así punto final a su larga carrera olímpica.

En 2008, cercana a los 50 años, se quedo a tan solo 28 certísimas de la mínima olímpica y de disputar sus octavos juegos.

En sus últimos años de atletismo, compitiendo para Eslovenia.

Su último gran logro, llegó el pasado año, donde con 52 años participo en el 4×100 de los Campeonatos de Europa de Helsenki.

A pesar de perder alguna final inesperada y de que le falte el oro olímpico, hablar de Ottey es hablar de una de las grandes leyendas de este deporte y de un ejemplo de longevidad.

Por: @devesovic

2 comentarios sobre “Merlene Ottey, la velocista eterna

  • el noviembre 7, 2013 a las 3:26 pm
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    Simplemente increíble

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  • el abril 14, 2016 a las 5:11 pm
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    solo soy fans de una atleta en el mundo y se llama Merlene Ottey.

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