Jonathan Edwards, un triplista de leyenda

Seguimos repasando a los grandes del atletismo y hoy es turno de recordar al mejor triplista de la historia, el británico Jonathan Edwards.

Uno de mis primeros recuerdos del atletismo, es ver en el Mundial de Goteborg 95, cuando solo tenía 10 años a este genial atleta hacer historia y dejar a todo el estadio boquiabierto con su gesta.

Pero el caso de este atleta es bastante curioso, puesto que en sus inicios no destacaba en demasía, era un atleta con resultados y marcas discretas y que tenía la gran particularidad de no participar en las competiciones que se disputasen en domingo, debido a sus fuertes convicciones religiosas.

Además no tenía el típico físico de un saltador, no estaba muy musculado y era muy fino. Su estilo era de preferir recortar un poco los dos primeros saltos acosta de no perder impulso alguno para el tercero.

En el 93 decidió competir los domingos y de repente su mejora fue espectacular hasta convertirse en toda una leyenda del atletismo.

Jonathan Edwards nació en 1966 en Londres y con tan solo 22 años y siendo todavía un atleta con muy poco bagaje hizo su debut olímpico en los Juegos de Seúl 88No pudo pasar el corte con una marca muy discreta de 15,88.

Al año siguiente consigue superar por primera vez los 17 metros y en el 90 es plata en los Juegos de la Commonwealth disputados en Auckland.

No participó en los Campeonatos del Mundo de Tokio en el 91 debido a que su prueba se celebraba el domingo, día que el no estaba dispuesto a competir.

En Barcelona 92, disputaría sus segundos Juegos, pero al igual que en Seúl no pudo pasar la clasificación y con una más que decepcionante actuación solo pudo ser trigesimoquinto con unos pobres 15,76m.

El genial saltador en plena acción.

Fue en el año 93 cuando decide empezar a competir en los días del señor, ya que en los Mundiales de Stuttgart su competición también se celebraba en domingo. Fue en ese campeonato donde consiguió su primer gran éxito al llevarse la medalla de bronce y realizar su mejor marca personal con 17,44m.

En el 94 repitió la plata obtenida cuatro años antes en los Juegos de la Commonwealth, pero tuvo una actuación desilusionante en los Europeos de Helsinki, donde solo pudo ser sexto y sin acercarse a los 17m.

Y llegó el año 95, sin duda alguna su gran temporada. Edwards tenía ya 29 años y nadie podría esperar que a esa edad y tras ya varios años en el mundo del atletismo fuese a llegar su explosión, pero llegó y de que manera.

No perdió ni una sola competición en toda la temporada y en Salamanca batió el récord del mundo que databa del año 85, superándolo en un cm para dejarlo en 17,98m.

Ese año se disputaban los Campeonatos del Mundo de Goterborg, donde Edwards fue el gran protagonista. Consiguió la mayor proeza de la historia de la especialidad, ya que en apenas 10 minutos batió dos veces el récord del mundo en la gran final.

Primero consiguió un extraordinario salto de 18,16m, convirtiéndose en el primer saltador de la historia que supera los 18m.

Edwards justo después de su salto de 18,29m.
Todavía actual WR.

Y apenas 10 minutos después se fue hasta los 18,29m, actual récord del mundo y que francamente parece que este lejos de ser superado.

En este vídeo podemos ver sus dos tremebundos saltos por encima de 18m.

Por supuesto se llevó el oro y se convirtió en el gran protagonista de los campeonatos y es uno de los grandes momentos del atletismo mundial. Ese mismo año había saltado en Lille la friolera de 18,43m pero su marca no fue homologado por excesivo viento favorable.

El espectacular salto de 18,43m, con viento ilegal.

Tras su gran año, se convirtió en todo un ídolo en su país, fue elegido mejor atleta británico del año, personaje del año para la BBC y la IAAF también lo selecciono como mejor atleta mundial de esa temporada.

Edwards junto a la velocista Torrence.
Ambos atletas del año en 1995.

En el 96 llegaba como grandisimo favorito a los Juegos Olímpicos de Atlanta, donde tenía probablemente su gran y última oportunidad para conseguir el entorchado olímpico, lo única que le faltaba para completar su palmares.

Edwards saltó unos muy buenos 17,88m en la gran final, pero el americano Kenny Harrison, se convirtió en el segundo hombre de la historia en superar los 18m y con unos espectaculares 18,09 se llevó el oro, relegando al británico a la plata.

En el 97 en los Mundiales disputados en Atenas, también tuvo que conformarse con la plata, al ser derrotado por el cubano Yoelvis QuesadaSumaba así su tercera medalla mundialista, un oro, una plata y un bronce.

El 98 volvió a ser un gran año para el. Vuelve a superar los 18m con 18,01m, no lo conseguía desde su gran temporada en el 95. Se proclama campeón de Europa tanto en Indoor(Valencia), como al aire libre(Budapest).

En el 99, sufre una decepción en los Mundiales de Sevilla, al ser derrotado por dos atletas de mucho menos nivel que él. El oro fue para el alemán Friedek y la plata para el búlgaro DimitrovAún así consigue el bronce, lo que supone su cuarta medalla mundialista consecutiva.

En el 2000, llegó sin duda alguna su otro gran momento de su carrera. Tras la decepción de Atlanta, en sus cuartos juegos, en Sydney se presentaba con 34 años, como uno de los más veteranos de la prueba.

Celebrando su ansiado oro olímpico.

Pero la dominio con bastante superioridad y al fin conseguía el ansiado título olímpico con 17,71mCon este oro que le faltaba, se convertía si no lo era ya, en el mejor triplista de todos los tiempos.

Edwards hablando sobre su oro en Sydney.

En 2001 ya con 35 años, tiene su última gran temporada. Fue plata en el Mundial de pista cubierta de Lisboa y en verano, sumo en Edmonton, su segundo Campeonato del Mundo, al imponerse con 17,92m. Sumaba así su quinto mundial consecutivo sacando metal y su segundo oro.

En 2002 consiguió también el otro oro que le faltaba, el de los Juegos de la Commonwealth, donde tras dos platas, se proclamaba también campeón. Además la prueba se disputaba en su país, en Manchester.

Ese mismo año consiguió su última medalla, ya con 36 años, al ser bronce en los Europeos disputados en Munich.

En 2003 es su último año en activo. Se queda cuarto en el Mundial Indoor de Birmingham. En verano llega a la final de los Mundiales de París, pero se lesiona en la final y queda octavo.

Doble campeón del mundo, campeón olímpico, campeón europeo y un récord del mundo estratosférico son algunos de los grandes éxitos que nos deja este sensacional atleta, instalado en la élite mundial de nuestro deporte.

Por: @devesovic

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