Hicham El Guerrouj, la leyenda del medio fondo

Hoy en nuestra sección dedicada a recordar a los grandes atletas de la historia, tenemos al que sin ninguna duda es uno de los más grandes de este deporte, el medio fondista marroquí Hicham El Guerrouj, un hombre que ha dejado títulos, marcas memorables y sobretodo la admiración de todo buen amante de este gran deporte.

Hicham nació en el año 1974 en Berkan, Marruecos y empezó como muchos niños en el mundo fijándose en el fútbol, en este caso de portero.

Según se cuenta dejo el fútbol porque su madre estaba harta de tener que lavarle la ropa que tanto ensuciaba como portero de fútbol.

Quizá gracias a esta anécdota hemos podido presenciar y disfrutar del mejor medio fondista que haya existido.

A los 14 años empezó a fijarse en el atletismo gracias a su gran ídolo, uno de los dominadores del medio fondo en los ochenta y compatriota de El Guerrouj, el gran Said Aouita.

Entreno prácticamente durante toda su carrera en el centro federal de Ifrane en la cordillera del Atlas, a 1600 metros de altitud, de la mano del también ex atleta Abdelkader Kada.

Su primer gran logro llego en el año 1992, donde con tan solo 18 años, consigue la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo Junior en Seul en la distancia de los 5000m, por detrás de las dos grandes promesas del atletismo de la época, el gran Gebre y el keniano Kirui.

En 1994 pasa al profesionalismo y en su primer año consigue acabar quinto en el ranking mundial del 1500m con una gran marca de 3:33:61 conseguido en Niza.

Al año siguiente, con apenas 20 años, se proclama campeón mundial de su distancia en el Campeonato Mundial bajo techo disputado en Barcelona.

Y la cosa no se queda ahí en verano, realiza una magnifica temporada y consigue el subcampeonato mundial en Goteborg, solo por detrás del récordman mundial, el argelino Morceli.

Además concluye el año con la tercera mejor marca con una gran 3:31:18.

La fatídica caída en Atlanta 96.
La fatídica caída en Atlanta 96.

En el año 1996 llega su debut olímpico en Atlanta. Llegaba como el gran favorito para derrotar a Morceli, pero a 400 metros del final, se cayó y entro último en la final olímpica, un duro palo para el marroquí.

Pocos días después demostró que estaba para el oro, al vencer en Bruselas a Morceli, que llevaba imbatido desde la final olimpica del 92, con una marca de 3:29:05, que le convertía en líder del año y uno de los grandes de siempre.

En 1997 sigue con su gran progresión y realiza una estratosférica temporada invernal.

Retiene su título mundial bajo techo en París y consigue el récord del mundo en sala de los 1500m con 3:31:18 y de la milla con 3:48:45.

En verano la cosa siguió por los mismo derroteros y consigue en Atenas su primer título mundial al aire libre y además en Zurich consigue una brillante marca de 3:28:91, acercándose ya al récord del mundo.

En 1998 sin una gran competición a la vista, el marroquí tiene como gran objetivo batir el récord del mundo de Morceli.

En Roma, ante un estadio medio vació y con una liebre de excepción, el por aquel entonces jovencisimo Noah Ngeny.

Posando con su excepcional récord del mundo.
Posando con su excepcional récord del mundo.

El atleta keniano llevo un ritmo endiablado como liebre que posteriormente Hicham supo rematar perfectamente para detener el crono en 3:26:00 para estupefacción de todo el mundo, no solo había batido el récord mundial, sino que lo había pulverizado, casi un segundo y medio de mejora.

A día de hoy esa marca sigue siendo el actual récord del mundo de la disciplina.

Tan solo dos días después intenta también el récord del mundo de la milla en Niza, pero se queda a tan solo dos décimas con un crono de 3:44:60.

Y tan solo tres días después también trata de asaltar el récord del 2000m, y se queda también a las puertas, a tan solo medio segundo del récord.

Sin duda, cinco días que quedan en la historia del atletismo.

En 1999 la historia se repite en Roma, pero con dos grandes cambios, esta vez el asalto al récord es el de la milla y esta vez Ngeny, no será liebre sino rival.

En una carrera espectacular el marroquí se lleva el triunfo y bate el récord mundial con más de un segundo de margen, 3:43:13.

Pero ese día se da cuenta de que ha salido un duro rival y es que Ngeny peleo el triunfo hasta el final y batió también por más de un segundo el anterior récord de Morceli.

En verano, llega el mundial de Sevilla y una de las mejores finales de 1500m de la historia.

El Guerrouj es el gran favorito pero sabe que tiene más rivales que nunca, Morceli sigue en activo, España esta más fuerte que nunca con Cacho, Estévez y Díaz y sobretodo el keniano Ngeny se mostraba como el rival más peligroso y de verdad podría complicarle.

Por eso Hicham hablo con su compatriota Kaouch para que le hiciese de liebre y vivimos uno de los 1500m más rápidos de todos los tiempos disputados en un gran campeonato.

A ritmo de meeting transcurría la final, a falta de más de 500m Kaouch se abría y El Guerrouj lanzaba un fiero ataque al que trataba de responder Reyes, lo cual pago y se vio superado por Ngeny que no pudo con la majestuosa carrera del marroquí, que lograba su segundo título mundial.

La marca impresionante, 3:27:65, un autentico escándalo y eso entrando en meta relajado, Ngeny se marcó un 3:28:73 y Reyes hizo su marca personal con 3:30:57.

Una de las mejores carreras que recuerda el que les escribe.

Ese mismo año bate su último récord del mundo, el de los 2000m, pulverizando la anterior marca de Morceli en más de tres segundos, 4:44:79.

Pero el 2000 era el año que tenía marcado en el calendario el genial atleta marroquí, quería lo único que le faltaba en su gran palmares, el título olímpico y resarcirse de la caída de Atlanta.

Llegaba con una gran marca de 3:27:21 realizada en Zurich y sus rivales más directos eran los kenianos Ngeny y Lagat.

Intentó la misma táctica que el año anterior en Sevilla, pero esta vez Kaouch no estaba tan fino y la carrera fue algo más lenta lo que permitió a Ngeny llegar más fresco al final e imponerse en la última recta a un Guerrouj que desfondado casi pierde la plata ante Lagat.

Una carrera de leyenda, un atleta para los libros de historia pero se le escapaba el ansiado título olímpico.

Fue sin duda un duro revés para el marroquí.

En 2001 logró su tercer título mundial en sala, al imponerse esta vez en los 3000m de los mundiales de Lisboa.

En verano llegaba a Edmonton en busca de su tercer título mundial consecutivo. Con Ngeny desaparecido del mapa atlético desde su oro olímpico, su gran rival era Lagat.

Hicham gano con una marca de 3:30 por delante de Lagat y del francés Maazouzi, y sumaba su tercer mundial consecutivo.

Ese mismo año en Bruselas, se disputó una de las mejores carreras de los 1500m.

El Guerrouj atacaba su récord mundial y se quedo a tan solo 12 centésimas con 3:26:12 pero Lagat estuvo a punto de batirle y realizo un impresionante 3:26:34.

El nuevo rival del marroquí era aún más peligroso que el anterior.

Con la pertiguista Draguila en uno de sus trofeos como atleta del año de la IAAF.
Con la pertiguista Draguila en uno de sus trofeos como atleta del año de la IAAF.

Ese año fue nombrado atleta del año para la IAAF.

En 2002 llegaba un año sin un gran campeonato, pero el marroquí no relajo y consiguió siete carreras por debajo de 3:30 y dos por debajo de 3:27, algo que parece casi magia y que el hacía con tanta facilidad.

Se llevo la Golden League y fue nombrado por segunda vez consecutiva atleta del año para la IAAF.

En 2003 se plantea un nuevo reto, decide probar fortuna también en los 5000m, en su debut consigue una buena marca de 12:50 y combina los 1500m con los 5000m, con la intención de doblar en el mundial de París.

En dicho mundial se impone en el 1500m, por delante del local Baala y el ucraniano Heshko.

Era su cuarto título consecutivo sobre esta distancia, demostrando ser una gran leyenda del deporte.

El 5000m se presentaba como un duelo directo entre el marroquí y el vencedor del 10000 un por aquel entonces joven Kenenisa Bekele.

Los etíopes lanzaron la prueba y fue el 5000m más rápido de la historia disputado en un gran campeonato, pero al final el triunfo no fue ni para uno ni para otro y es que en la fiesta apareció un invitado llamado Kipchoge, el keniano batió en la recta final al El Guerrouj, consiguiendo el oro con un gran 12:52. Bekele tuvo que conformarse con el bronce.

Ese año volvió a ganar la Golden League.

Por tercer año consecutivo era nombrado atleta del año para la IAAF.

Y llegamos a 2004, su última opción olímpica pasa por Atenas, el seguramente mejor medio fondista de la historia y del atletismo en general, podía acabar su carrera sin el entorchado olímpico.

Ese año corre muy poco y existen rumores que apuntan a que su estado de forma no es optimo.

Corre antes de Atenas el 1500m de Zurich con una gran marca de 3:27:64, pero es superado por Lagat.

Esta fue la primera y única carrera corrida por debajo de 3:30 que pierde en su trayectoria profesional.

Y llegamos a Atenas. Que decir de ese 1500m.

La carrera fue lenta, lo cuál parecía beneficiar los intereses de Lagat, El Guerrouj tomo la delantera y marco el ritmo en la última vuelta, pero Lagar no se despegaba de él, supongo que el marroquí tendría en la cabeza lo ocurrido cuatro años ante Ngeny.

La última recta esta fresca en mi cabeza como si hubiese sido ayer, El Guerrouj por la cuerda y a su lado Lagat muy cerca, un gran mano a mano que parecía caer en favor del keniano, pero el marroquí saco las últimas fuerzas no se sabe de donde y se impuso por tan solo doce centésimas.

Se fue al suelo y no pudo contener la emoción, un atleta que había ganado tanto y hecho tanto en el mundo del atletismo, al fin tenía su premio gordo, con lo que llevaba tanto tiempo soñando y que parecía que nunca llegaría, la gloria olimpica.

Cada atleta de la final fue a saludar con cariño y emoción al gran campeón.

Ya nada le quedaba por lograr, lo había conseguido absolutamente todo, pero pocos días después logró lo que parecía imposible, agrandar aún más su leyenda.

Participaba también en la final del 5000m, de nuevo Bekele como gran rival sin olvidarse esta vez de Kipchoge.

Pero esta vez los africanos se equivocaron, no lanzaron la prueba que fue muy muy lenta y que permitió ir muy cómodo al marroquí que doblego con facilidad a Bekele que fue plata y Kipchoge bronce.

De repente El Guerrouj era doble campeón olímpico.

Doblete olímpico para cerrar una carrera legendaria.
Doblete olímpico para cerrar una carrera legendaria.

Y además entraba aún más en la leyenda al ser el único atleta de la historia junto con el gran Nurmi en lograr este doblete olímpico.

Un broche de oro para una carrera de leyenda.

Al finalizar la temporada llegó su retirada, el marroquí alegaba no tener ya motivaciones, al haber conseguido todo lo que se puede lograr.

Cabe destacar que en toda la historia solo se ha bajado de 3:30 en 77 ocasiones y 29 de ellas son marcas del marroquí, algo estratosférico para un atleta de otro planeta.

Además de todos sus grandes logros en la pista, también hay que reseñar que siempre fue una persona sencilla y humilde, al que le gustaba destacar en la pista y no fuera de ella.

Un atleta y un deportista inolvidable, que para los que nos gusta el atletismo jamás podremos olvidar.

By @devesovic

2 comentarios sobre “Hicham El Guerrouj, la leyenda del medio fondo

  • el junio 23, 2014 a las 5:59 pm
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    el mejor atleta del mundo si duda

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  • el febrero 6, 2016 a las 8:33 pm
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    La final de los 1500 en athenas la iba a perder en esa recta, lagat venia con mejor ritmo cuando lo sobrepaso y ahí debió acabar todo, pero no.
    Como en muchos otros deportes individuales hay momentos extremadamente críticos, momentos que no se definen por las capacidades propias de cada atleta y esa recta final en aquella carrera fue uno de esos momentos, momentos que ocurren eventualmente y uno tiene la suerte de ser testigo de ellos, momentos donde la parte humana queda de lado ante la negación a la derrota y sobresale lo único que le queda al hombre ante su incapacidad, el alma.

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