Estrenándome en un medio maratón

Tras unos meses con mi “diario” parado, vuelvo para contaros (¡por fin!) como me fue en el medio maratón de Madrid 2014. Iré directo al grano porque me apetece contarlo con detalle.

La verdad que todo esto empezó un año antes, cuando ya quise apuntarme a correr la media de Madrid ya que me apetecía probar retos mayores y justo era el 7  de abril, día de mi cumpleaños. Con ese panorama quería correrla sí o sí, pero mis ya sabidos problemas de rodilla me impidieron siquiera poder prepararla y tuve que aplazar mi estreno.

Un año después, en mucha mejor condición física y olvidados los problemas de mi rodilla me decidí por fin a correr esta carrera para probar esta distancia y que también serviría de regalo de cumpleaños ya que se disputaría un día antes. Así pues me apunté a uno de los medio maratones de la ciudad de Madrid, en este caso el ASICS Medio Maratón Villa de Madrid, organizado por el AD Marathon.

 

Entrenamiento y preparación:

Empecé mis entrenamientos de cara a esta carrera en febrero, acordé con mi entrenador, Juan Antonio Rosique alargar los rodajes poco a poco, llegando a correr en marzo más de 15 km 3 veces por semana, cosa que para mí no es moco de pavo. Tal era mi estado de forma que a 25 días de la prueba llegué a hacer un rodaje de 17 km a un ritmo de 4:36 min/km. Pero como siempre, faltaba por venir algún problema de última hora. Al día siguiente salí a correr para soltar piernas 20 minutos y al llegar a casa noté molestias en la planta del pie. Como pensaba que no sería nada no le di importancia, descansaría un par de días y así se me iría la molestia, pero estaba equivocado. El dolor iba a más y ese mismo fin de semana cuando fui a la pista de atletismo y vi a mi entrenador le expliqué lo sucedido, me mandó correr por el césped a ver que notaba y no fui capaz de completar media vuelta cuando ya me había parado 2 veces por el dolor, no podía ni plantar el pie para andar. El resultado final de todo era una fascitis plantar en el pie derecho. Tocaba parar y descansar, justo lo que menos necesitaba, y solo quedaban 3 semanas para la prueba.

Con todo lo sucedido decidí evitar volver a sufrir estos problemas y me hice unas plantillas a medida en el podólogo. Pasaron 10 días y empecé a correr de nuevo, un día 15 minutos, otro 20, otro 30… A una semana de la prueba completé sin dolor 45 minutos y empecé a usar mis plantillas, todavía estaba a tiempo de llegar. Esta última semana sin forzar cometí otro error, pensando que a lo mejor me beneficiaba cambié de zapatillas y lo único que conseguí fue que me salieran ampollas cada día mas grandes así que volví a mis anteriores zapatillas. Los días previos intenté coger fondo y el último entrenamiento antes de la prueba ya fue de 1h y 10 minutos y sin dolor alguno. Tras contaros todo esto y aburriros con mis problemas previos vamos al meollo y la chicha jeje.

 

Día previo:

El día previo me le tomé de descanso, y de nervios, eso por supuesto. Fui a la farmacia por que el tamaño de las ampollas iba en aumento y ya parecían nueces. Me compré unos parches Compeed (no nos pagan por publicitarlos jaja) y como sabréis más adelante no me sirvieron absolutamente para nada. Intenté alimentarme bien este día comiendo pasta y cenando arroz y un plátano. Un buen familiar pero sobre todo amigo, Noé Leceta (que por su bien espero que lea esto jaja) correría conmigo esta carrera, también su primera media, y al vivir en Madrid fue quien me cogió la bolsa y el dorsal. Al abrir la bolsa flipé, era impresionante. Una camiseta con mi nombre, barras energéticas, 2 bricks de caldo de pollo que tanta fama tiene en los foros de corredores populares, un pañuelo/braga para el cuello, cereales, un libro sobre la carrera… y muchas cosas más que ya pasados tantos meses no recuerdo jaja. Tras este día previo tocaba irse a la cama que a las 7 había que despertarse porque la carrera era temprano y quería estar allí con tiempo para calentar y estirar bien. Los nervios me hicieron pasar una noche de perros y hasta las 4 no conseguí dormirme, así que no tendría mucho descanso para la carrera pero eso daba igual, la suerte estaba echada.

 

Carrera:

Tras dejar el coche en el parking de Atocha, cosa de la que mi bolsillo se resintió bastante, llegamos al Parque del Retiro, salida y meta de la prueba. Se ven corredores a todos lados, una marea verde de camisetas.

IMG-20140417-WA0031
Noé y yo antes de la salida

Encuentro a Noé que ha venido en metro y comenzamos a calentar juntos. Faltan sólo 15 minutos para la salida pero ya hay una aglomeración de gente brutal y nos colocamos cerca del globo de 1h 55min. Delante sólo se ve gente y detrás mas de lo mismo, pero no hay ni rastro de la salida ya que está bastante alejada. Tras estirar como podemos (y ser grabado por un cámara para el video de la web de la carrera) empezamos a avanzar paso a paso por lo que suponemos que ya se ha dado la salida. El ambiente es ensordecedor, los gritos de las 22.000 gargantas participantes y la música nos ponen la adrenalina por las nubes. A lo lejos, según avanzamos, vamos viendo como nos acercamos al punto de salida. Cuando estamos pasando por debajo de la salida ya se llevan mas de 10 minutos de competición, una locura pero ahora si, ¡¡A CORRER!!

La táctica será ir a ritmo suave, por encima de 5 min/km y así ver sensaciones, tanto para mi fascitis como para Noé, que viene con un esguince de tobillo solo 10 días antes. Nuestro objetivo se basa en terminar de manera decente y a poder ser por debajo de 1h 50min. Salimos del Retiro y la gente animando se cuenta por millares, incluso hay una banda de música dando más ambiente si cabe. La motivación es tanta que incluso suelto algún grito animando el ambiente y provocando las risas de nuestros acompañantes.

Avanza la carrera y Noé y yo nos dejamos llevar en estos primeros km, vamos pidiendo aplausos al público y animando nosotros mismos a que nos animen. Entre esto y los grupos de militares cantando a voz en grito mientras corren se nos hace el recorrido muy ameno. Llegamos al km 10, hemos completado prácticamente media prueba en 55 minutos y los 2 vamos bien de piernas y practicamente sin molestias de ningún tipo, exceptuando que voy notando de vez en cuando las ampollas, pero nada que me impida correr.  Comentar una pequeña anécdota y es que un perro, bull dog francés, apareció de repente entre la gente corriendo, desorientado, hacia delante y detrás, cosa que pudo provocar mas de una caída, tropiezo o lesión, algo muy peligroso ya que teníamos que esquivarlo. Menos mal que rápidamente la organización se movilizó para sacarle de la prueba. Destacar que pese a que se le notaba fuera de forma nos aguantó el ritmo casi 1 km como un campeón jaja.

Sigue avanzando la carrera y mis ganas de aumentar el ritmo empiezan a aparecer sobre el km 15, pero Noé me pide calma y le hago caso. Las piernas ya se notan cansadas de tanto sube y baja, el terreno no da oportunidad al descanso, aun así hemos apretado y ya estamos rodando por debajo de 5 min/km. Aguantamos ese ritmo varios km pero cada vez el cansancio es mayor y yo empiezo a notar las pocas horas de descanso por los malditos nervios así que volvemos a rodar por encima de 5 min/km.

Recorrido de la prueba

Poco a poco nos vamos acercando al temido km 18, y digo temido porque nos habían avisado de una subida que te destroza cuando giras en Atocha. Cada vez hablamos menos, señal de fatiga y cansancio. Seguimos a un grupo de paracaidistas del ejercito, vamos rodeando el Parque del Retiro y ahora hay más gente aún que antes, un ambiente increíble. A estas alturas los primeros clasificados ya deben estar echados la siesta pero no nos importa, vamos a llegar a la meta y lo haremos con dignidad. Torcemos en Atocha y vemos la temida cuesta, son 200-300m los cuales se hacen eternos. Noé me dice que no le deje atrás, que no tire, pero no sabe lo mal que voy ya. Intentamos no separarnos pero Noé comienza a tirar de mi, sufro bastante, la cuesta es dura, y más con 18 km en las piernas, tanto es así que noto  una pequeña sobrecarga a la altura del vasto interno de la pierna derecha y bajo el ritmo drásticamente. Mi pobre compañero tienen que aguantar mi ritmo y me dice que no me va a dejar solo pero voy que no puedo, me da miedo forzar y me limito a correr muy lento, pero por nada del mundo pararme. Tras coronar la parte más dura nos queda un falso llano, esos 300m se nos han hecho interminables y yo no me recupero, así que como Noé lleva mejores piernas y no quiero retenerlo le juro y perjuro que voy bien y que tire para delante sin pensar en mi.

La carrera va avanzando, durante 1 km me pasan atletas por todos lados y ya he perdido de vista a mi compañero que está bastante lejos. Poco a poco se me va pasando la sensación de sobrecarga en el músculo y subo el ritmo, no demasiado, pero lo suficiente como para volver a pasar corredores. Así llego a ver el enésimo grupo de paracaidistas y me uno a ellos. Mi ánimo ha mejorado hasta tal punto que me pongo a hablar con un niño de 2-3 años que iba en el típico carricoche para corredores del que tira su padre, el niño va con cara de alucinado con todo el ambiente a su alrededor.

Paso por el km 20 y ya estoy deseando terminar, intento subir más aun el ritmo por si encuentro a Noé pero por más que adelanto corredores no le veo. Giramos a la derecha para entrar en el parque, recta final… y que recta, eterna. Acelero el ritmo pero solo lo aguanto 200m, mis piernas están muertas, veo carteles, hinchables y pancartas pero no se cual es la de la meta. Sigo corriendo, disfrutando del público y a la vez sufriendo, con esa sensación tan típica de un corredor de no poder más pero a la vez apretar los dientes y morir. Alzo la vista, pancarta de 21 kms y la meta está justo detrás, cada zancada cuesta más,  es más corta que la anterior pero me acerca a mi objetivo, a uno de mis sueños. 100 metros, 50 metros, 10 metros, ¡¡clic!!, apago el reloj, ¡¡TERMINÉ!! Alzo los brazos, aguanto las lágrimas por tantas emociones, tantos momentos malos, tanta tensión acumulada… ¡Ya soy medio maratoniano!

Línea de meta. Vía: mediomaratonmadrid.es

Es este momento, cuando paras, cuando tomas conciencia de tu esfuerzo, te das cuenta de que te tiemblan las piernas, te cuesta mantenerte de pie… Mis ampollas daba por hecho que se habían reventado, lo notaba. Finalmente miro el reloj, he terminado en 1h54:21 y el 9387 en la general, tiempo por encima de lo esperado pero al fin y al cabo estaba la meta que era mi objetivo real. Mas tarde me enteraría que mi compañero Noé consiguió terminar en 1h52:31 y el 8553 de la general. Satisfechos y con ganas de repetir, este próximo año a finales de marzo volveremos a correrla para bajar nuestra marca y vivir esos momentazos irrepetibles. Momentos que solo los corredores sabemos que existen, momentos únicos que nos hacen amar este deporte.

 

Resumen del final de la temporada:

Por último y aparte a la media maratón quería hacer un breve resumen de mi final de temporada donde competí en varias carreras e hice los mejores entrenamientos de mi vida, lo que se resumió en una nueva marca personal en la distancia de 10km donde hice 43:32. Un buen final de temporada para acabar mi primer año con el Club Atletismo Toledo. Gracias a todos!

Foto vía: Grebarsan

Por: @Albertobe7

Alberto Rodríguez

Intento de atleta y marchador. Toledano acogido en Madrid. Se supone que soy el que manda aquí. Tw: @Albertobe7

Un comentario sobre “Estrenándome en un medio maratón

  • el octubre 20, 2014 a las 5:39 pm
    Permalink

    Que gran artículo. Las sensaciones que se tienen al terminar este tipo de pruebas solo son imaginables por la gente que comparte esta pasión. Prepárate Alberto que en unos pocos meses espero poder decir que somo MARATONIANOS

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *