Entrevistamos a Almudena Ariza, finisher de la maratón de Nueva York: “No hay nada comparable a correr en NY”

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Almudena Ariza |Bekia.es|

Almudena Ariza, es periodista y trabaja desde hace 25 años en TVE. Venía de la radio y comenzó presentando Telediarios pero pronto dio el salto a lo que más le gustaba, el reporterismo. Una de sus primeras coberturas internacionales fue el ataque contra las Torres Gemelas y después, vinieron las guerras de Irak y Afganistán, el tsunami de Indonesia, el de Japón, la crisis nuclear de Fukushima, el terremoto de Haití…y así decenas de coberturas nacionales e internacionales que le han reportado varios premios.  Ha sido enviada especial a algunos de los principales ´breaking news´ de las dos últimas décadas. Ha ejercido como corresponsal para Asia Pacífico, donde realizó multitud de reportajes en todo el área, incluyendo la hermética Corea del Norte, y desde hace casi 5 años es corresponsal en Nueva York. En esta ciudad descubrió el running, una actividad que ahora forma parte de su rutina y que disfruta con pasión. Hasta el punto de que acaba de completar su segundo maratón, y ha sido precisamente el de la ciudad en la que vive y trabaja. Pero… ¿quién mejor que ella para contarnos como vivió esa experiencia de cambiar el microfono por las zapatillas?

 

Cuéntanos Almudena, ¿cuándo y cómo te decides a correr la maratón de NY?

Hace unos cuatro años tuve que cubrir la maratón de Nueva York, como periodista. No iba especialmente atraída por el tema. Tenía algunos amigos que corrían y siempre me habían parecido….unos pesados. Pero un par de días antes de la maratón fui a Central Park donde entrenaban algunos corredores. Encontré historias fascinantes. Una mujer que corría tras sufrir el calvario del cáncer, otros que lo hacían en homenaje a un amigo, un padre que iba a participar empujando el carro de su hijo enfermo, un hombre que, a sus 71 años, había corrido decenas de maratones y a quien se le veía pletórico. Me cautivaron esas historias, las de tantos héroes anónimos que se plantean el reto casi épico de un maratón. El día de la carrera me coloqué junto a la meta de la carrera, probablemente uno de los lugares del mundo que más emociones concentra. Vi tantas cosas hermosas…que me enamoré de ese ambiente. Y me dije a mi misma: ´´Yo quiero sentir algún día lo que todas estas personas están sintiendo hoy´´. Y empecé a correr.

 

Al ser una distancia tan larga imaginamos que ibas bien preparada y ya habías practicado antes el running. ¿O nos equivocamos?

Como os digo, empecé a correr hace unos cuatro años. Físicamente estaba más o menos en forma. Monto en bici y voy al gimnasio pero…de correr…nada de nada. Nunca me gustó. Comencé corriendo cinco minutos, diez, quince…iba aumentado la cantidad de tiempo. Llegué a la media hora…cuarenta minutos….Y la cosa empezaba a gustarme cada vez más y más. En Nueva York hay runners a todas horas y en todas partes…sobre todo junto al río Hudson o por Central Park, que son los lugares en los que entreno. A veces corría de madrugada, o por la noche. Y siempre, al terminar me sentía mejor. Un día me apunté a mi primera carrera de 10 km y la acabé bien. No solo eso…es que la experiencia  me resultó adictiva…y desde entonces…no he parado. Ya he corrido varias 10 k, 15 k y cinco medias maratones. Me plantée correr mi primera maratón y terminé la de Madrid, en abril del año pasado…y de ahí, el salto a Nueva York, que ha sido ya la culminación de un gran sueño.

 

¿Y cómo viviste la experiencia de la carrera en general, el ambiente, la dureza… ?

Cruzar el puente Verrazzano en plena bahía de Nueva york fue un momento casi de éxtasis; más que correr sentí que flotaba, junto a esas miles de personas cargadas de energía y cuyos rostros eran la expresión absoluta de la felicidad. Las calles de Brooklyn, por ejemplo, estaban repletas de familias animando incansablemente a los corredores. Durante todo el trayecto hay también bandas que ponen música a la carrera y miles de voluntarios que te ofrecen pañuelos, plátanos y que te dan calor…mucho calor humano. Una maratón es un lugar donde creo que solo sale lo bueno del ser humano. La generosidad, el valor, el esfuerzo, la capacidad de sacrificio, la solidaridad, la empatía…Yo pienso en lo que vi y en lo que viví durante la carrera y todavía me emociono.

Almudena llegando a la meta de Central Park

 

¿Cual fue el momento que mas felizmente recuerdas de aquel día?

Los primeros 25 km fueron maravillosos. Todo el tiempo me iba repitiendo a mí misma HA MERECIDO LA PENA LLEGAR HASTA AQUÍ. Me iba quedando con cada uno de los detalles hermosos que la carrera me iba regalando. Los amigos con los que te cruzas, los que no conoces pero con los que acabas compartiendo algunos kilómetros, los carteles que la gente lleva, las manitas que los niños asoman para chocar con las de los corredores y a medida que la carrera avanza…las muestras de sufrimiento, los rostros de dolor, los cuerpos sudorosos….pero esos seres humanos diciéndose a sí mismos…VAMOS A LLEGAR HASTA EL FINAL. Y todos luchando y persiguiendo el mismo reto, y enfrentando los mismos problemas.

 

¿Y el peor recuerdo de ese día? ¿Llegaste a pensar en abandonar en algún momento?

Abandonar por voluntad propia, nunca. Hubo un momento crítico, más allá del km 32, cuando te das de bruces con el famoso muro. Se cruzó una ambulancia en dirección opuesta a la calle por donde transcurría la carrera.  Era a la altura de la calle 149. En ese momento pensé: me gustaría caerme y no poderme levantar para que me llevaran en esa ambulancia y que esto acabara aquí y ahora. En algún punto de la carrera te asalta a veces un pensamiento negativo que hay que descartar. Así lo hice…y seguí adelante. Siempre visualizando la llegada a la meta. Y la profunda alegría que eso me iba a generar.

 

¿Qué diferencia hay entre correr la maratón de NY a correr cualquier otra ?

Yo solo he corrido dos maratones, la de Madrid y la de Nueva York. La primera la disfruté porque es mi ciudad pero corrí con una leve lesión que me hizo sufrir mucho. Había gente en la calle pero…claro…nada comparable a Nueva York donde se concentran dos millones y medio de personas para animar a los corredores. Es un espectáculo único. La ciudad entera se vuelca con la maratón, lo viven y lo disfrutan y sientes que te llevan en volandas durante muchos kilómetros. Esa energía que te dan los neoyorquinos en la carrera es aliento extra para el trayecto. Como si te inyectaran gasolina en las venas. Te hace correr más y mejor.   

 

¿Hiciste alguna preparación para la prueba?

Claro. No creo que a nadie se le ocurra abordar una maratón sin un buen entrenamiento. He sido constante, perseverante y muy tenaz. He corrido con frío a 12 bajo cero, con lluvia, con calor, con humedad, con viento…No suelo saltarme ningún entreno. Si tengo que viajar por trabajo llevo las zapatillas en la maleta. He corrido hasta en las zonas afectadas por los huracanes -en las recientes coberturas por el Harvey o el Irma-. En Houston, por ejemplo, salí a correr en plena noche, con el toque de queda. El año pasado, después de la ceremonia de los Oscar me quité los tacones y cuando acabé de montar las piezas me fui a correr por Los Ángeles… Cosas que antes no hacía pero que ahora, he interiorizado y disfruto una barbaridad. Una buena carrera después de un día duro de trabajo siempre viene bien.

 

¿Cómo periodista que eres, que preferirías, correr una maratón o narrar la prueba con tus compañeros de TVE?

Por supuesto, correrla. No es comparable.  

Almudena con su medalla de Finisher de la maratón de Nueva York

¿A qué personaje público o famoso te gustaría “castigar” poniéndole a correr una maratón?

Una maratón no es un castigo. Es un reto maravilloso que recomiendo a todo el mundo que se sienta con ganas de abordarlo.

 

¿Con quién te gustaría correr unos km charlando animadamente?

La verdad es que…me gusta correr sola y no me gusta hablar mientras corro…o sea que mejor…quedamos para después de entrenar…jajaja.

 

Profesionalmente hablando, ¿donde te podremos ver en los próximos meses?

Quizás en otra corresponsalía. Llevo ya cinco años en Nueva York y puede que éste sea el final de un ciclo.

 

Y deportivamente, ¿te has planteado ya un nuevo reto que realizar?

Estoy con ganas de correr la maratón de Tokio y la de Berlín. Creo que ésos serán mis próximos objetivos. Y el más inmediato, algo más modesto, en Madrid. Llego el 30 de diciembre de vacaciones navideñas y el 31 espero correr la San Silvestre.

 

Muchas gracias por tu tiempo y enhorabuena por tu exitazo, no mucha gente puede presumir de haber corrido y acabado el maratón de NY.

Alberto Rodríguez

Intento de atleta y marchador. Toledano acogido en Madrid. Se supone que soy el que manda aquí. Tw: @Albertobe7

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