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Cathy Freeman: La aborigen que unió a un país

Estrenamos esta nueva sección, “recordando la historia”, donde queremos recordar grandes momentos de la historia del atletismo, una gran final, un gran momento olímpico, un gran récord, un gran duelo, una gran sorpresa, etc…

Esperamos que disfrutéis de ella tanto como lo haremos nosotros rememorando esos momentos mágicos de este gran deporte.

Para estrenar, nos vamos a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

En cuanto atletismo, la única oportunidad de sacar un oro para el país anfitrión estaba depositado en la brillante atleta Cathy Freeman, en la prueba de los 400m.

Sin duda era una de las grandes protagonistas de estos juegos, tras quedarse con la miel en los labios en Atlanta 96, donde fue plata por detrás de la gran atleta francesa Pérec.

Esta vez corría en casa, era la gran favorita y venía de ser dos veces campeona del mundo en la distancia.

En contra tenía la gran presión que desde meses atrás soportaba por ser la gran esperanza del país y de que solo le valía la victoria.

Fue la gran protagonista de la ceremonia de apertura, donde fue la encargada de encender el pebetero e inaugurar los juegos.

Freeman en la ceremonia de apertura en Sydney 2000.

Freeman en la ceremonia de apertura en Sydney 2000.

Después de conseguir meterse en la final de 200m donde fue séptima, llegó el gran día, la final de los 400m.

Todo el país pendiente de ella, el estadio lleno y con un ambiente descomunal, eran más de 100000 personas en el estadio olímpico.

Freeman con su inconfundible buzo salio controlando y tras un primer 200 equilibrado entre en la recta final tercera pero muy cerca de Graham y Merry.

Cathy fue de largo la que mejor supo equilibrar el esfuerzo y en la última recta paso por encima de todos sus rivales para entrar en meta como campeona y con un tiempo de 49,11s (mejor marca mundial del año) ante el delirio de un público totalmente entregado a la brillante atleta australiana.

Proclamándose campeona olímpica.

Proclamándose campeona olímpica.

El triunfo de la australiana iba más allá de lo meramente deportivo y es que no solo completaba un palmares excepcional, es que además se convertía en el primer atleta aborigen en ser campeón olímpico.

Además este triunfo ante toda su gente, mostraba a un país unido que tenía superado los problemas raciales.

A pesar de todo cabe recordar que Freeman, atleta que siempre se enorgulleció y presumió de su cultura, tuvo algunos que otros problemas por ese motivo.

Sin duda una de las reinas de Sydney 2000, por su triunfo y por su presencia en la ceremonia inaugural.

Este triunfo era una reivindicación y uno de los momentos de esos juegos, y que sirve como lanzadera de esta nueva sección.

A continuación el vídeo de la gran final y otro con la ceremonia de entrega de medallas:

FINAL 400M SYDNEY 2000

By @devesovic

Iván Devesa

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