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Carolina Klüft, la eterna sonrisa sueca

Hoy en la sección “Lo más grandes” turno para recordar a una de las atletas que más han trasmitido a los aficionados en una pista atlética, la fenomenal heptatleta sueca Carolina Klüft.

Sin duda alguna es una de las atletas con las que más he podido disfrutar como espectador, cuando ella estaba en acción, todos los focos del estadios apuntaban a ella, da igual si había una prueba importante en el anillo o lo que fuese, el estadio solo tenia ojos para una joven sueca, siempre sonriente y que irradiaba una fuerza que impregnaba a todo el mundo.

Carolina de 178cm y sobre 65kg era una atleta polifacética que dominaba a la perfección las pruebas de velocidad y saltos, lo que más le costaba quizá eran los lanzamientos.

Tras reinar y mostrarse como una de las mejores heptatletas de la historia se paso a la longitud, donde pese a lograr buenas marcas nunca cosecho grandes éxitos internacionales.

Además de su gran talento siempre fue una atleta muy carismática.

Además de su gran talento siempre fue una atleta muy carismática.

A continuación repasamos lo más destacado de su glorioso carrera deportiva:

 

Sus inicios

Originaria de la localidad sueca de Västergötland paso su infancia en la localidad Växjö, conocida por ser la ciudad natal del mítico tenista Mats Wilander.

El deporte lo lleva en las venas, puesto que su padre era futbolista profesional en Suecia y su madre atleta, dedicada al salto de longitud.

Sus inicios en el deporte siguiendo los pasos de su padre fueron en el fútbol, pero a los 12 años tras asistir a una competición atlética se quedo prendada de un deporte que hasta ese momento le parecía aburrido, no le parecía divertido dar vueltas a una pista una y otra vez corriendo, pero ese día se dio cuenta de todas las variantes del atletismo y se enamoro de ese deporte.

Con 16 años conoció al que sería su entrenador para toda su carrera, Agne Bergvall, que había sido decatleta y que pronto se quedo maravillado por las cualidades de Klüft.

Entrenador de Carolina durante toda su carrera deportiva.

Entrenador de Carolina durante toda su carrera deportiva.

Hay que decir que Carolina competía principalmente por una cosa, por que le gustaba y quería divertirse, por ello el heptatlón era la prueba ideal para ella, puesto que le aburría centrarse en un sola prueba y además tenía condiciones de sobra para afrontar la prueba más dura del atletismo.

 

Comienza su brillante carrera

Con tan solo 17 años, en el año 2000, se proclama campeona del mundo junior en Santiago de Chile con una marca de 6054 puntos.

Al años siguiente fue campeona de Europa junior con 6022 puntos y en 2002, con 19 años revalida su título mundial junior en Jamaica, pero además lo hace con récord mundial junior, 6470 puntos.

 

Su tiranía en categoría absoluta

El dominio de la sueca en las combinadas fue impresionante y la manera de hacerlo aún más, no eran solo sus triunfos sino la manera de lograrlos, lo que era capaz de transmitir a la gente y en un deporte quizá no tan mediático como otros, la figura de Klüft era extraordinaria.

Con tan solo 19 años en 2002, tras ser campeona con récord del mundo a nivel junior, logro el bronce en el europeo de pista cubierta de Viena, en la prueba del pentatlón (en pista cubierta se disputan cinco pruebas en lugar de las siete al aire libre.)

Y ese mismo verano en Munich se proclamaba Campeona de Europa a nivel absoluto con 6542 puntos, mejor marca mundial del año.

A partir de ese momento su hegemonía fue absoluta. En toda su carrera deportiva solo perdió dos pruebas de combinadas una al aire libre y otra en pista cubierta. Además estuvo imbatida durante más de seis años.

En 2003 con 20 años realizó un año mágico, primero logro el título mundial indoor en Birmingham y luego en verano logró ser campeona del mundo en París, además logrando algo impresionante, superar la barrera de los 7000 puntos, con 7001 se convertía en la tercera mujer de la historia en lograr ese hito.

Klüft tras concluir el heptatlón del mundial de París con 7001 puntos.

Klüft tras concluir el heptatlón del mundial de París con 7001 puntos.

Y para redondear un año impresionante también acaba quinta en el ranking mundial de longitud con un salto de 6,86m.

 

El sueño olímpico y su gran dominio

En 2004 llegaría su gran éxito, en otro año excepcional de la genial atleta sueca.

En los Juegos Olímpicos de Atenas logra la medalla de oro, y además vuelve a rozar los 7000 puntos, al acabar con 6952 puntos.

Además logra el margen más grande de la historia al aventajar a la segunda en más de 500 puntos.

Recibiendo su oro olímpico en Atenas 2004.

Recibiendo su oro olímpico en Atenas 2004.

También participo en la prueba de longitud, donde tras lograr el pase a la final tan solo puso ser undécima.

Sin embargo en ese mismo año logra su mejor marca en longitud con 6,97m.

Y ese invierno fue bronce mundial indoor en longitud en Budapest.

En 2005 siguió con su dominio, título europeo indoor en Madrid, pero en verano llegaba con problemas al mundial de Helsinki, tanto fue así que su presencia era duda debido a problemas físicos.

Pese a ello finalmente participó y reedito su título mundial con una marca de 6887 puntos y tras una dura pugna con su gran rival en sus años de combinada, la francesa Eunice Barber.

Como curiosidad decir que con los 6,87m que salto Carolina en la combinada, hubiese sido plata en la longitud de ese campeonato.

En 2006 pese a seguir con problemas de lesiones y no participar en los mundiales indoor, consigue otro logró muy importante para ella, volver a ser campeona de Europa pero además en su casa, ya que el europeo se disputaba en Goteborg.

Además fue sexta en la prueba de longitud.

En 2007 fue de nuevo campeona europea indoor en Birmingham, aunque ganando de manera muy ajustada, por tan solo 17 puntos a Sotherton.

En verano de ese año haría historia al ser la primera mujer en ser tricampeona del mundo de heptatlón, al vencer en el mundial de Osaka, donde además lograría su mejor marca de siempre y la segunda mejor de todos los tiempos con 7032 puntos.

Pese a todos sus logros nunca pudo aproximarse la récord mundial de la americana Joyner-Kersee logrado en los juegos de Seúl con 7291 puntos.

 

El final del heptatlón

En 2008 una lesión le impide participar en los mundiales indoor y en verano toma una sorprendente decisión, en los juegos de Pekín decide no participar en el heptatlón, donde tenía el oro casi asegurado para participar en la longitud y el triple salto, su nuevo reto.

Carolina argumentaba que ya no se sentía motivada en el heptatlón y que deseaba nuevos retos, además arrastraba ya muchos problemas físicos.

Pese a tener buenas marcas nunca logró una gran medalla en longitud.

Pese a tener buenas marcas nunca logró una gran medalla en longitud.

En el triple no logra pasar a la final y en la longitud solo puede ser novena.

El año siguiente lo paso en blanco debido a una lesión que le obligo a pasar por el quirófano.

Volvió a la alta competición en los europeos de Barcelona en 2010, donde fue undécima en la longitud y al año siguiente en el mundial de Daegu fue quinta en la longitud.

 

El final de una atleta emblemática

Carolina tenía ya un último reto en su mente antes de la retirada, los juegos de Londres, pero debido a una lesión no pudo participar y decidió poner punto y final a una carrera repleta de éxitos y sobretodo que le ha convertido en una de las atletas más carismáticas de la historia del atletismo.

Nunca olvidaremos su fiera competitividad, su eterna sonrisa y la forma que tenía de interactuar y llegar al público.

Con su marcha el atletismo dejó un hueco que nadie pudo cubrir.

By @devesovic

Iván Devesa

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